22. Valores y Principios: Origen, Evolución y Significado Histórico (1ª Parte)

Escribo estas notas porque en distintas ocasiones, hablando con buenos amigos a los que respeto y admiro, he observado diferencias básicas, en lo que consideramos como los orígenes de estas ideas, en como las interpretamos, y en los cambios acaecidos a través de la historia.

Recuerdo a mis lectores algunos principios o verdades en las que creo firmemente: i) cuanto más avanzamos en el conocimiento de cualquier teoría, más nos damos cuenta de lo poco que sabemos, ii) lo importante no es quien está en lo correcto sino en buscar y aprender que es lo correcto.

Consideraré tres puntos de interés: i) ¿por qué existe confusión entre que son principios y que son valores? Seguidamente abordaré el tema de ii) si estos conceptos varían entre las distintas culturas, y por último consideraré iii) si nacemos con unas preconcepciones básicas o intuitivas sobre estas ideas, o si las vamos adquiriendo al crecer.

Comienzo por aclarar que durante la mayor parte de la historia ambos conceptos se usaban casi como sinónimos. La distinción clara aparece mucho más tarde. En el S. XVIII Kant establece la idea de principio moral universal, pero aún no se habla de valores como categoría psicológica o cultural. Es en el S. XIX, cuando filósofos como Nietzsche, Scheler y Dilthey introducen el concepto de valor como algo subjetivo, cultural, o jerárquico; pero es en el S. XX cuando la psicología humanista (Maslow, Rogers) y la “ética aplicada” consolidan la diferencia.

Hoy día se acepta que los valores son convicciones profundas o creencias internas sobre lo que es importante, te dicen qué cosas consideras buenas, deseables o importantes; ejemplos: justicia, libertad, familia, solidaridad.  Son más abstractos

Por su parte, los principios son reglas de conducta que aplicas para vivir según esos valores o verdades que orientan la vida, son más concretos y aplicables e indican cómo debes actuar. Ejemplos: no mentir, cumplir promesas, no hacer daño, ser puntual, ser responsable, respetar.

Relación entre ambos: Un valor genera uno o varios principios. El valor es la idea mientras que el principio es la acción.

Para muchas personas espirituales, vivir de acuerdo con estos principios produce una mayor sensación de propósito, plenitud y conexión con algo más grande que uno mismo.

En filosofía no existe una lista única aceptada por todos, pero muchos filósofos han defendido ciertos principios universales que sirven como fundamento del pensamiento racional, de la ética o de la convivencia humana.

¿Existen realmente principios universales? Aquí surge una gran división filosófica:

  • Los universalistas creen que sí existen verdades morales y racionales válidas para todos los seres humanos.
  • Los relativistas sostienen que muchas normas dependen de la cultura, la época o las circunstancias.

A pesar de este debate, hay un consenso bastante amplio en que principios como “la coherencia lógica”, “la búsqueda de la verdad”, “la justicia básica” y “el respeto a la dignidad humana” son los candidatos más fuertes a ser verdaderamente universales.

La expresión “principios universales” puede tener distintos significados según el contexto: filosófico, ético, espiritual, científico o desarrollo personal. En términos generales, son ideas o reglas que se consideran válidas para todas las personas, culturas o situaciones.

Algunos de los principios universales más citados son:

  1. Respeto: reconocer la dignidad y el valor de todas las personas.
  2. Justicia: actuar con equidad e imparcialidad.
  3. Honestidad: decir la verdad y actuar con integridad.
  4. Responsabilidad: asumir las consecuencias de los propios actos.
  5. Compasión: comprender y aliviar el sufrimiento ajeno.
  6. Libertad: respetar el derecho de las personas a decidir sobre sus vidas.
  7. Igualdad: reconocer que todos los seres humanos poseen la misma dignidad fundamental.
  8. Cooperación: trabajar juntos para el beneficio común.
  9. No violencia: evitar causar daño innecesario a otros.
  10. Reciprocidad: tratar a los demás como nos gustaría ser tratados (la llamada “regla de oro”).

Desde una perspectiva filosófica, algunos autores consideran universales principios como la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza. En la ciencia, en cambio, los principios universales suelen referirse a leyes de la naturaleza que operan en todo el universo.

Desde una perspectiva espiritual, distintas religiones y tradiciones tienen doctrinas diferentes, pero existe un notable conjunto de principios que aparecen una y otra vez en culturas muy diversas. Por eso muchas personas los consideran principios espirituales universales:

  1. Amor: reconocer el valor intrínseco de todos los seres.
  2. Compasión: aliviar el sufrimiento propio y ajeno.
  3. Verdad: buscar la autenticidad y la honestidad.
  4. Respeto por la vida: valorar y proteger la existencia.
  5. Unidad o interconexión: comprender que todos estamos conectados de alguna manera.
  6. Perdón: liberarse del resentimiento y promover la reconciliación.
  7. Servicio: contribuir al bienestar de los demás.
  8. Gratitud: reconocer y apreciar los dones recibidos.
  9. Humildad: reconocer los propios límites y mantener apertura al aprendizaje.
  10. Responsabilidad moral: asumir las consecuencias de las propias acciones.
  11. Paz interior: cultivar serenidad y equilibrio.
  12. La regla de oro: tratar a los demás como desearíamos ser tratados.

Estas ideas aparecen, con distintos matices, en tradiciones como el cristianismo, el judaísmo, el islam, el hinduismo, el budismo, el confucianismo y muchas corrientes espirituales no religiosas.

Por ejemplo, en el cristianismo, Jesús de Nazaret resumió gran parte de la vida espiritual en dos mandamientos: amar a Dios y amar al prójimo. En el budismo, Buda enfatizó la compasión y la superación del sufrimiento. Aunque las creencias difieren, muchos ven en estos valores un terreno común.

Desde una perspectiva espiritual, la idea de que existen principios compartidos por toda la humanidad ha sido defendida por muchas tradiciones religiosas, místicas y filosóficas. Las fuentes más importantes son:

1. La “Regla de Oro” presente en múltiples tradiciones, es uno de los ejemplos más citados de un principio espiritual universal:

  • Cristianismo: “Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti.”
  • Judaísmo: enseñanzas de Hillel el Anciano: “Lo que te es odioso, no se lo hagas a tu prójimo. Esta es toda la Torá; lo demás es comentario. Ve y apréndelo.”
  • Islam: hadices atribuidos a Mahoma: “Las acciones son según las intenciones.”
  • Budismo: enseñanzas atribuidas a Buda: “El sufrimiento existe, tiene una causa, puede cesar y existe un camino para liberarse de él: cultivando sabiduría, ética y disciplina mental.”
  • Confucianismo: enseñanzas de Confucio: “La clave de toda conducta ética es tratar a los demás con empatía, bondad y respeto.”

Aunque expresada de formas distintas, esta regla aparece repetidamente en culturas separadas por miles de kilómetros y siglos de historia.

2. La ley natural: La tradición de la ley natural, desarrollada por los estoicos (Zenón, S III A.C.) y luego por Tomás de Aquino, sostiene que existe una orientación moral inscrita en la naturaleza humana. La conciencia sería capaz de reconocer principios básicos como la justicia, la honestidad y el respeto a la vida.

3. La filosofía perenne: La llamada “filosofía perenne” sostiene que las grandes tradiciones espirituales comparten un núcleo común de verdades fundamentales.

Autores destacados incluyen: Aldous Huxley, Frithjof Schuon, Huston Smith, estos autores identifican coincidencias como:

i) La existencia de una realidad trascendente, ii) La importancia de la compasión, iii) La necesidad de transformación interior, iv) La búsqueda de la verdad espiritual.

4. Estudios comparativos de las religiones: Investigadores como Mircea Eliade y Joseph Campbell estudiaron paralelismos entre culturas y encontraron temas recurrentes:

i) El sentido de lo sagrado, ii) La búsqueda de significado, iii) La transformación personal, iv) El sacrificio y el servicio, v) La experiencia de trascendencia.

5. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas. Aunque no es un texto religioso, refleja una convergencia ética global sobre la dignidad humana, la igualdad y la libertad. Muchos consideran que recoge principios morales que diversas tradiciones espirituales habían afirmado durante siglos.

6. Investigación psicológica y antropológica. Estudios interculturales de psicólogos como Jonathan Haidt sugieren que existen intuiciones morales comunes en distintas sociedades, aunque cada cultura las desarrolle de manera diferente. Sin embargo, es importante distinguir dos afirmaciones:

  1. Hay principios comunes entre muchas tradiciones espirituales.
    Esta afirmación está ampliamente respaldada por estudios históricos y comparativos.
  2. Esos principios provienen de una ley espiritual inscrita en el alma por una realidad trascendente.
    Esta afirmación pertenece al ámbito filosófico y religioso. No puede demostrarse científicamente, pero ha sido sostenida por pensadores desde los estoicos hasta Tomás de Aquino, y sigue siendo una interpretación influyente.

En resumen, hay abundante evidencia de que muchas tradiciones espirituales convergen en principios como la compasión, la honestidad, la justicia, la gratitud, el servicio y la búsqueda de la verdad. El debate filosófico es si esa convergencia surge de la cultura y la evolución humana o de una ley moral más profunda inscrita en la naturaleza espiritual del ser humano.

Por Antonio R Quesada

A esta altura de mi vida reconozco que lo que creo saber es ínfimo comparado con lo que desconozco. Usando mis experiencias, trato de profundizar en algunas ideas espirituales básicas que comparto con toda humildad a fin de animar a otros a que hagan lo mismo. Agradezco de antemano cualquier sugerencia o corrección que reciba. ________________________________________________________________________________ At this time of my life, I acknowledge that what I think I know, is minimal compared to what I don’t know. Using my experiences, I try to deepen on some basic spiritual ideas that I share with all humility, with the purpose of encouraging others to do the same. I thank you in advance for any suggestions or corrections that I receive. ________________________________________________________________________________ Dr. Antonio R. Quesada, Professor Emeritus of Mathematics at The University of Akron. Ohio Teaching Fellow. Director of Project AMP. T^3 International Emeritus Professor.

2 comentarios

  1. Felicitaciones. El desarrollo del tema lo haces con claridad y precision. Ahora podremos decir q los pecados capitales serian reglas de comportamiento humano o sea » valores» basados en los pricipios de respeto, amor al projimo. Me inquieto la idea q describes de MAHOMA, acerca de » Acciones son segun las intenciones» y aqui veo un grandisimo problema que merece discutrlo . A esta hora lo unico q se me viene a la cabeza es el Mundo esta lleno de buenas intenciones.

    1. Gracias Mary. Creo que como en el cristianismo, la tradicion mahometana destaca que la moralidad no depende solo de lo que una persona hace externamente, sino tambien de lo que hay en su interior. La intencion ocupa un lugar central en el islam: «La sinceridad ante Dios es esencial,» «dar limosna para ayudar al necesitado no es lo mismo que para ganar prestigio.»

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