12. Sobre El discrimen: ¿Qué es? ¿Qué lo origina? ¿Cómo combatirlo?

La primera parte de este escrito es personal y responde a una promesa que me hice hace años cuando vine a enseñar a Estados Unidos al ser, por primera vez, objeto de discrimen. Desafortunadamente, el ambiente que vivimos en la actualidad me ha recordado aquella promesa. El articulo salió extenso, por lo que si no tiene tiempo le ruego lea la última sección sobre cómo combatir el discrimen.

El ser humano, condicionado por una sociedad de valores no siempre altruistas, va adquiriendo prejuicios a edad muy temprana, como resultado tiende a discriminar frecuentemente y a menudo sin darse cuenta. Desde que era niño, siempre me molestó observar en los distintos ambientes que me rodeaban cuando alguien era menospreciado o maltratado por los demás. Así, por ejemplo, en los colegios era fácil oír expresiones peyorativas que pretendían ser “jocosas” refiriéndose a un compañero, como “el gordito de la clase,” o “el enano,” o “el cabezón,” entre otras. A menudo estas expresiones reflejan lo que los niños oyen en sus casas. De igual forma, observaba a muchos mayores hacer comentarios negativos de los que no eran “del grupo,” fuera este social, político, económico, o sencillamente de desconocidos por el hecho de serlo. A través de mi vida, y creo importante señalar que he vivido al menos 13 años, en cada uno de tres países distintos, y he visitado unos 23 paises en varios continentes dando conferencias, he seguido observando distintas manifestaciones del discrimen. Sería injusto no mencionar que también he encontrado personas humildes de muy poca educación, pero con una bondad admirable, pero este es tema para otra ocasión.   

Mi mayor experiencia está en la enseñanza. Empece a enseñar a los 13 años dando clases particulares, y a partir de los 23 dicté clases en la uiversidad hasta retirarme. En total enseñé 55 años, pasando por todos los niveles, desde escuela elemental a nivel doctoral. Debo agregar que según las evaluaciones de mis estudiantes siempre fui considerado un profesor exigente pero justo y dispuesto a ayudar. Todos estos años de guiar a otros a aprender, me demostraron que no hay ningún grupo de seres humanos con mayor capacidad intelectual que los otros. He tenido estudiantes destacados, hombres y mujeres, entre hispanos, asiáticos, africanos y sajones. Es claro que el ambiente socioeconómico en el que los niños crecen tiende a contribuir favorablemente tanto a sus conocimientos básicos como a su disposición e interés hacia la educación, por lo que, en general, estudiantes de grupos aventajados suelen ser más educados, pero esto no quiere decir que sean más inteligentes. Por otro lado, al enseñar cursos de estudiantes de “honor,” llamados así por consistir de estudiantes seleccionados en base al promedio de notas, obtenidas, tanto en el colegio como en exámenes estandarizados, con que llegaban a la universidad, observé el papel crucial que la determinación de cada estudiante jugaba en su actuación a través del curso. En ocasiones compartía en mis cursos, la anécdota de cuando la gitana quiromántica leyó la mano de un joven Alejandro Magno diciéndole que nunca tendría éxito. Cuando este le preguntó a que se debía esto, ella le explicó que carecía de una línea especifica señalándole dos puntos de la mano que la misma conectaría. Alejandro entonces sacó el cuchillo y se rajó la mano entre los puntos indicados creando la línea, entonces preguntó ¿y ahora? De igual forma, en los cursos de honor observaba como algunos estudiantes de gran capacidad, como me indicaban la visión y profundidad de sus preguntas cuando presentaba material nuevo, no dedicaban el tiempo necesario a estudiar y terminaban peor que otros estudiantes, de menos habilidad natural, pero de mucha más determinación y tenacidad.   

Recuerdo anecdóticamente que, a comienzos de los 90, por hablar español pensaron que era latino y me invitaron a hablar sobre el discrimen como parte de varios grupos reconocidamente discriminados. Considerando que yo no era un hispano tradicional y a fin de aprender más sobre lo que sufren estos grupos, me reuní con mis estudiantes mujeres del curso de Cálculo I de Honor que estaba enseñando. En el Colegio de Ingeniería, al que pertenecían la mayoría de los estudiantes del curso, los estudiantes solían hacer grupos de estudio para ayudarse unos a otros, entre compañeros de la misma área, ingeniería eléctrica, mecánica etc. En aquella época había tan pocas estudiantes mujeres en ingeniería, que era impensable que hubiera suficientes para formar un grupo de un área específica. Una de las estudiantes comentó que si una de ellas preguntaba a un compañero si podía unirse al grupo al que este pertenecía, no era sorpresa que se malinterpretara la pregunta coligiendo que tal vez lo que la muchacha buscaba era “conocer” a más muchachos. Me dijeron que esto había ocurrido en más de una ocasión por lo que ellas se abstenían de hacerlo. A partir de ese momento, yo empecé a asignar proyectos formando grupos con estudiantes de la misma área de estudio, de ambos sexos. Esto facilitaba el que se conocieran y trabajaran juntos sin ninguna connotación extraña.  Años después confirmé que esto resolvía el problema.

Un último comentario sobre la discriminación en la enseñanza se refiere a mi encuentro en cursos de nivel básico con algunos estudiantes inteligentes de minorías que podrían haber venido con un nivel superior de conocimientos. Me enteré de que, aunque habían tenido una nota excelente en matemáticas de escuela intermedia, el consejero de la escuela secundaria los colocaba automáticamente en matemáticas para empresas, la clase de matemáticas con menos contenido; esto hacia que llegaran a la universidad con una formación muy pobre en matemáticas. Eso perjudicó a los que iban a ingeniería o física. A lo largo de los años ofrecí a veces talleres de verano a profesores de secundaria. Comentando con algunos de ellos lo que había observado, confirmaron que, lamentablemente, estos no eran incidentes aislados.

Tristemente puedo decir que, aunque en menor escala que la mayoría, también he sentido el discrimen en carne propia, por lo que mis comentarios no están basados solo en observaciones externas. Mencionaré un par de ejemplos ocurridos en EE. UU, no como estudiante graduado, cuando recibí un trato inmejorable en la Universidad de Florida, sino cuando fui contratado como profesor. El primero ocurrió al final de mi primera semana. Regresaba a casa cuando un policía me paró en la autopista. Tras haber vivido tres años en Florida durante mis estudios, había puesto la tablilla del coche adelante en lugar de atrás como se hacía en el estado de Ohio donde trabajaba. A pesar de explicarle el porqué del error y presentar toda la documentación que me solicitó e incluso indicarle que era profesor de la universidad y apenas llevaba una semana en la ciudad, el policía me dijo que me confiscaría el auto, por lo que tuve que darle las llaves y seguir a pie. Sorprendentemente, un joven me vio caminando y me ofreció llevarme a casa, algo tan inusual y extraordinario como lo que me acababa de ocurrir. Cuando al día siguiente le conté al jefe de departamento lo ocurrido, este no podía creerlo, llamó al jefe de policía local quien también se sorprendió al oír la historia, aunque nunca pudo hacer nada porque el policía que me paró resultó ser de otra comunidad. El segundo ejemplo se refiere a algunos colegas del departamento, quienes quizás como resultado de ser hispano y de tener un fuerte acento por no haber estudiado el idioma inglés cuando crecía, me trataron como “ciudadano de segunda clase.” Aunque este trato tuvo el efecto positivo de incrementar mis esfuerzos de tener éxito en la Academia, nunca lo olvidé completamente.

Siempre me ha parecido paradójico que en un país como EE. UU., amalgama de inmigrantes, que, por ejemplo, en 1910 tenía la población “extranjera” o no nativa india de {18.5% alemanes, 12.4% austriacos-húngaros, 11.9% rusos, 10% irlandeses, 10% italianos, 9.3% escandinavos, 9% canadienses, 6.2% otros países europeos, 1.4% asiáticos y 0.8% otras nacionalidades} se discriminara tanto contra los inmigrantes, la mayoría sin preparación académica que, como los pioneros, llegan a este país buscando un trabajo honrado que les permita mantener a sus familias y ayudar a sus hijos a estudiar y crecer con mejores oportunidades. Sorprendentemente, el discrimen parece estar creciendo a pesar de ser este un país de mayoría cristiana.

Tras esta breve introducción personal, a continuación, expongo las ideas clave que he encontrado sobre este tema usando por primera vez ChapGPT, por lo que no puedo dar el debido crédito a sus fuentes.

 ¿Qué es el discrimen?

En general, discriminar, contra una o más personas, es excluirlas o tratarlas de forma distinta e injusta por su género, edad, religión, características físicas, etnicidad, afiliación política o de otra clase, o por alguna discapacidad. El discrimen afecta negativamente la vida de las personas que lo sufren, pues normalmente conlleva la negación de derechos comunes u oportunidades que los demás tienen.  Es común observar entre los discriminados la exclusión social, la negación de servicios o trabajos, el acoso, el maltrato e incluso la violencia recibida por individuos en función de su condición socioeconómica o cualquiera otra de sus características. Entre los más propensos a sufrir discriminación están los discapacitados, niños y niñas, indígenas, embarazadas, personas LGBTQ+, migrantes y refugiados. Las características de la discriminación varían en gran medida de acuerdo con el contexto social y con sus manifestaciones específicas en determinadas sociedades. No obstante, entre esas características suelen presentarse:

  1. Tratos desiguales: de algunos individuos o clases sociales en comparación con el resto.
  2. Segregación: separación de comunidades, que se hace de manera consciente o inconsciente. Esto trae como resultado que haya colectividades marginadas y con servicios públicos de menor calidad.
  3. Prejuicios y estereotipos: los prejuicios resultan de ideas preconcebidas que obstruyen la convivencia social. Los estereotipos generalizan y simplifican las características de un grupo, lo que lleva a actitudes negativas hacia las personas pertenecientes a este.
  4. Violencia y maltrato: en casos extremos, la discriminación lleva a actos de violencia física, verbal o psicológica en contra de las personas que son objeto de abusos. Esto tiene un impacto significativo en la salud física y mental de los perjudicados.

Existen distintos tipos de discriminación, entre los que podemos mencionar:

  1. Discriminación racial o étnica: la raza no es un concepto ni biológica ni antropológicamente válido entre los seres humanos. Pensar que hay grupos superiores a otros supone prejuicios y opiniones erróneas acerca de las personas.
  2. Discriminación de género o sexual: se debe al despojo de derechos o la violencia ejercida en contra de una persona por su género u orientación sexual.
  3. Discriminación por edad: especialmente dirigida a los niños que sufren por abusos de poder de los adultos. También es sufrida por adultos mayores cuando son despreciados por la sociedad.
  4. Discriminación por nacionalidad: es la que va en contra de los migrantes o extranjeros que deben soportar prejuicios. Es un trato que muchas veces se refleja en la exclusión y en la intolerancia de las autoridades de los países receptores de la población migrante.
  5. Discriminación religiosa: cuando se juzga y se crítica sin razones legítimas las prácticas y costumbres religiosas de grupos minoritarios en una sociedad.
  6. Discriminación política: censura dirigida a la ideología de individuos o colectivos marginados.
  7. Discriminación por posición social: el trato desigual por la clase social o el estatus económico de las personas.
  8. Discriminación por embarazo: se ejerce, normalmente en silencio, al negar contrataciones laborales a mujeres embarazadas o que quieren tener hijos. También sucede cuando a las mujeres en estado se les niegan los beneficios de un contrato.
  9. Discriminación por discapacidad: es la que afecta a las personas con discapacidades físicas, por ejemplo, las de movilidad. Se ve cuando hay exclusión de actividades o del uso de servicios porque la sociedad no ha contemplado como incluir a las personas con necesidades especiales.
  10. Discriminación hacia pueblos indígenas: en diversos países de América, miembros de pueblos indígenas enfrentan estigmatización y estereotipos negativos, por lo que se les margina y a veces se les priva de sus derechos.
  11. Discriminación social: La discriminación social se produce cuando una persona es tratada como inferior. Por ejemplo, por pertenecer a una clase social diferente.

¿Qué origina el discrimen?

Las causas de la discriminación son diversas. Entre las principales está la falta de conocimiento sobre otras culturas e identidades. Esta carencia de conocimiento puede provocar temor y rechazo hacia las personas diferentes, los otros.

Otra causa de la discriminación se genera cuando ciertos grupos sociales sienten que pueden perder privilegios. Algunas familias o clases sociales que han gozado de favoritismos especiales repudian la igualdad de oportunidades porque ven en ello una amenaza a su posición social.

Por último, también las normas culturales no flexibles pueden causar tratos discriminatorios. Hay prejuicios que tienen raíces en la educación familiar y en el entorno social que influyen en cómo unos individuos pueden sentir aversión, antipatía, rechazo y hasta odio hacia otras personas que siguen un estilo de vida distinto.

Vemos pues que el discrimen surge de diversos factores sociales, culturales, históricos y psicológicos. En esencia, la discriminación se origina en la tendencia humana a categorizar y a establecer diferencias entre grupos de personas. Algunos de los principales factores que lo explican son:

1.   Miedo a lo desconocido (xenofobia): Las personas tienden a desconfiar o temer aquello que es diferente o desconocido. Este temor puede llevar a actitudes discriminatorias hacia grupos que son percibidos como “otros”.

2.   Estructuras de poder y dominación: Históricamente, ciertos grupos han establecido jerarquías sociales basadas en raza, género, clase, religión, entre otros factores, con el fin de mantener el control y los privilegios. Esto ha fomentado sistemas de discriminación sistémica, como el racismo, el sexismo y el clasismo.

3.   Prejuicios y estereotipos: Los prejuicios son actitudes negativas preconcebidas hacia un grupo, mientras que los estereotipos son generalizaciones simplistas. Ambos suelen transmitirse culturalmente y perpetúan la discriminación.

4.   Ignorancia y falta de educación: La falta de conocimiento sobre las realidades, culturas y experiencias de otros grupos puede llevar a malentendidos, prejuicios y actitudes discriminatorias.

5.   Mecanismos evolutivos: Desde una perspectiva evolutiva, los humanos desarrollaron un sentido de pertenencia a grupos como mecanismo de supervivencia. Esto, a su vez, puede haber llevado a una tendencia a excluir o rechazar a quienes no pertenecen al propio grupo.

6.   Normas sociales y culturales: En muchas sociedades, las normas y valores culturales han promovido la discriminación al establecer quién tiene “más valor” o “más derechos” según características como la raza, el género, la orientación sexual, entre otras.

7.   Condicionamiento histórico: Acontecimientos históricos, como la colonización, la esclavitud o las guerras, han perpetuado ideas de superioridad o inferioridad entre grupos humanos, dando lugar a sistemas discriminatorios que perduran hasta hoy.

Después de leer la infinidad de formas en que se puede discriminar y el origen de estas, no es fácil concluir que, aún sin habernos dado cuenta, nunca hayamos discriminado. Esa es la razón por la que, todos los que detestamos herir a cualquier ser humano, debemos leer cuidadosamente y de vez en cuando las estrategias que siguen, y de ser posible compartirlas con familiares y amigos.  Recordemos que evitar el discrimen requiere un esfuerzo individual y colectivo que aborde tanto las actitudes personales como las estructuras sociales.  

Estrategias clave para prevenir y combatir la discriminación

La discriminación es un fenómeno aprendido y no inherente al ser humano, lo que significa que puede ser desaprendido y contrarrestado a través de la educación, el diálogo y la promoción de la igualdad.

A Nivel Personal

1.   Educación y autoconciencia: (i)Aprende sobre los prejuicios y estereotipos que puedas tener. Reconocerlos es el primer paso para cambiarlos. (ii) Investiga y comprende las experiencias y culturas de otros grupos para combatir la ignorancia.

2.   Promueve la empatía: i) Escucha activamente a las personas de diferentes orígenes, ii) Trata de entender sus perspectivas sin juzgarlas.

3.   Cuestiona los estereotipos: i) No generalices ni atribuyas características específicas a un grupo basado en su raza, género, orientación sexual, religión u otras características, ii) Oponte a los comentarios o actitudes discriminatorias cuando las observes.

4.   Fomenta la inclusión: i) Crea espacios donde todas las personas se sientan aceptadas y valoradas, ii) Apoya y colabora con grupos que trabajan por la igualdad.

A Nivel Familiar y Comunitario

1.   Enseñar valores de igualdad desde la infancia: i) Educa los niños en el respeto hacia la diversidad, ii) Fomenta el pensamiento crítico para que cuestionen normas discriminatorias.

2.   Organiza talleres y actividades: i) Promueve eventos culturales y educativos que celebren la diversidad, ii) Invita a la comunidad a dialogar sobre temas de inclusión.

3.   Fomenta una representación equitativa: Promueve que todos los grupos estén representados de manera justa y positiva, en medios de comunicación, escuelas y organizaciones.

A Nivel Social y Sistémico

1.   Establece leyes y políticas antidiscriminatorias: i) Apoya y exige marcos legales que castiguen el discrimen y promuevan la igualdad de oportunidades, ii) Garantiza la aplicación efectiva de estas leyes.

2.   Promueve una educación inclusiva: i) Implementa planes de estudios que incluyan la historia y las contribuciones de grupos históricamente marginados, ii) Combate la intimidación y la discriminación en las escuelas.

3.   Apoya organizaciones que trabajan contra la discriminación: Involúcrate en movimientos sociales, ONG o iniciativas que promuevan los derechos humanos.

4.   Monitorea e informa: i) Denuncia incidentes de discriminación y participa en campañas de sensibilización pública, ii) Promueve cambios en instituciones que perpetúan desigualdades.

Cambio de Mentalidad Global

1.   Celebrar la diversidad: i) Reconoce que las diferencias enriquecen a las sociedades, ii) Cambia la narrativa de “tolerancia” a “aprecio” por la diversidad.

2.   Fomenta la justicia social: Trabaja para reducir las brechas económicas, sociales y educativas que son raíz de muchas formas de discriminación.

Evitar el discrimen no solo es un acto de justicia, sino también un esfuerzo necesario para construir sociedades más inclusivas, equitativas y pacíficas.

Discriminación positiva

La discriminación positiva fue diseñada en algunas sociedades para tomar acciones con el fin de combatir las consecuencias de la discriminación recibida por ciertos grupos sociales. Las medidas positivas procuran garantizar un buen trato y brindar oportunidades a las comunidades históricamente excluidas.

Ejemplo de esto es el ofrecimiento de becas de estudio a jóvenes de escasos recursos económicos. Dar empleo a personas que tienen un tipo de discapacidad, pero que aun así pueden realizar diversas tareas, entre otras acciones positivas.

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Por Antonio R Quesada

A esta altura de mi vida reconozco que lo que creo saber es ínfimo comparado con lo que desconozco. Usando mis experiencias, trato de profundizar en algunas ideas espirituales básicas que comparto con toda humildad a fin de animar a otros a que hagan lo mismo. Agradezco de antemano cualquier sugerencia o corrección que reciba. ________________________________________________________________________________ At this time of my life, I acknowledge that what I think I know, is minimal compared to what I don’t know. Using my experiences, I try to deepen on some basic spiritual ideas that I share with all humility, with the purpose of encouraging others to do the same. I thank you in advance for any suggestions or corrections that I receive. ________________________________________________________________________________ Dr. Antonio R. Quesada, Professor Emeritus of Mathematics at The University of Akron. Ohio Teaching Fellow. Director of Project AMP. T^3 International Emeritus Professor.

2 comentarios

  1. Un artículo muy completo, muy bien escrito y muy clarificador, que sin duda ayudará a combatir la discriminación.

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