4. Sobre Críticas a La Iglesia Católica y su Jerarquía

A menudo, oigo comentarios peyorativos sobre la iglesia católica basados en hechos que, si bien pueden ser ciertos, no ameritan en absoluto la generalización que los comentarios envuelven, y menos aún el daño que hacen.

Sorprendentemente, mucha gente no distingue entre iglesia y jerarquía. No saben que la iglesia católica es la congregación de los fieles cristianos en virtud del bautismo, actualmente unos 1.600 millones, mientras que la jerarquía eclesiástica es la gradación de subordinación de personas o dignidades que rige las relaciones dentro del clero.  Esto es el conjunto formado por el papa, los cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes y diáconos. Asimismo, se olvida también que los miembros de la iglesia tanto laicos como seglares son seres humanos y por tanto se equivocan. El juzgar y condenar toda la iglesia por un error de cualquiera de sus miembros es erróneo, como también lo sería el santificar todos los miembros por las bondades de alguno de los mismos.

A través de la historia vemos ejemplos de acciones, decisiones e ideas de miembros de la jerarquía de difícil justificación y, a mi parecer, claramente erróneos. La pedofilia de miles de sacerdotes, ataques injustificados y erróneos a verdades científicas (Galileo), (abusos de) La Inquisición, son algunos de los ejemplos de mayor escala. Del mismo modo, a veces encontramos religiosos que adoptan en el salón de clase y públicamente posiciones políticas, o que amenazan con “la ira de Dios,” o que hablan con el “dominio de la verdad,” olvidando entre otras cosas, tanto las limitaciones que todos tenemos, como los errores de la jerarquía a través de los siglos.

Hay también grupos cristianos, no católicos, en claro desacuerdo con algunos principios del catolicismo.  Muchos de estos desacuerdos están basados en distintas interpretaciones del libro sagrado y en los principios adoptados. Encuentro desafortunado no el que haya diferencias de pensar, sino la forma en que a veces se expresan las mismas. Particularmente porque la esencia del cristianismo reside en las palabras de nuestro Señor en la última cena: “Amaos los unos a los otros como Yo os He amado,” y nadie ha amado jamas como Jesús lo hizo. A partir de este principio que todos los cristianos creemos y aceptamos como nuestra guía, ¿no deberían ser negligibles nuestras diferencias o en cualquier caso ser expresadas con bondad?

Creo apropiado comentar lo siguiente sobre esas diferentes interpretaciones de párrafos de la biblia así como las relaciones entre miembros de distintos grupos cristianos. Durante varios años, asistí a un desayuno cristiano de unos 10-12 miembros de la facultad de distintos departamentos en la universidad de Akron donde enseñaba. Aclaro que yo era el único católico, los demás eran protestantes de distintas denominaciones, a los que respetaba porque sabía de su dedicación cristiana por verlos a menudo repartiendo evangelios gratis a los estudiantes y dando otras clases de testimonio. En cada desayuno se leía un párrafo del nuevo testamento, y todos hacíamos comentarios sobre lo que nos sugería. Pienso que todos aceptábamos que nadie tiene el dominio de la verdad, y que los pensamientos de los demás nos enriquecían. Por lo que a mí respecta, aquellas reuniones me ayudaron a profundizar en mi fe, a crecer espiritualmente, y a sentirme unido a todos mis hermanos en Cristo. Aprendí mucho en general, pero algo que llamó mi atención especialmente fue observar como un mismo párrafo sugería pensamientos tan espiritualmente diversos entre los concurrentes. Entendí que Dios nos habla de forma distinta a cada uno de nosotros, quizás por nuestros variados antecedentes, nuestro nivel espiritual y nuestras circunstancias en esos momentos de nuestra vida. Siempre he recordado esto, particularmente cuando oigo argüir sobre el sentido “exacto” de un párrafo de la biblia. Recuerdo también que en una ocasión comenté sobre cómo, a medida que el conocimiento avanza, y se encuentran otras interpretaciones de palabras de la época en que se escribieron los evangelios, se abren nuevos sentidos de algunos de sus pasajes; y que, de igual manera, los avances de las ciencias nos ayudan a entender el sentido figurado de algunas expresiones o pasajes bíblicos. Mencioné concretamente dos ejemplos, el de los días de la creación, no como extensiones de 24 horas, sino como periodos de tiempo en los que ocurre lo que se describe, y el del diluvio universal que para mí cubrió la tierra conocida, no todo el planeta. Para mi sorpresa, uno de mis colegas no estuvo de acuerdo con el segundo comentario, habló de que si existía evidencia de que toda la tierra se cubrió de agua, y al día siguiente me trajo un libro que argumentaba que en esa época existían unos anillos de hielo alrededor de la tierra que al derretirse produjeron la inundación general. Después de ver el libro, le dije que no veía la evidencia científica actual que apoyara la tesis de este, y que para mí los millones de organismos vivientes no habrían cabido en el arca, pero mas importante es que la lección que el diluvio nos enseña era independiente de la cantidad de tierra que las aguas cubrieran, por lo que, si algún día se estableciera científicamente que las aguas si cubrieron toda la tierra, la lección de este pasaje no cambiaría. Quedamos en desacuerdo amistoso.

Yo creo en la biblia, pero no olvido que fue escrita hace miles de años para seres cuyos conocimientos eran mínimos comparados con lo que sabemos hoy día, y para nuestros descendientes que dentro de 100 años sabrán absolutamente más de lo que ahora sabemos, por lo que más que tomar cada párrafo al pie de la letra, creo que debemos mirar a la esencia de lo que este nos dice.  

Pienso también que con frecuencia las críticas de la iglesia universal olvidan el testimonio de cientos de miles de seglares y misioneros cristianos, tanto en nuestro entorno como en numerosos países del tercer mundo que viven en condiciones precarias, arriesgando la vida en ocasiones, y ayudando a sus congregaciones en todo lo que pueden. Asimismo, hay millones de religiosos de numerosas ordenes, y sacerdotes que dedican su vida al servicio de los demás y a la oración con una abnegación admirable. ¿Cuántos colegios y hospitales ha fundado la jerarquía a través de los siglos en todas las regiones del mundo? Sin ir más lejos, no es de conocimiento popular que más de 6,000 sacerdotes y religiosos católicos se han quedado en Ucrania durante esta terrible guerra para dar refugio, comida, curar heridos, sostener espiritualmente y administrar sacramentos.

Como el Papa Francisco ha dicho: “Señalar los errores de la iglesia, es de buen hijo, acusar sin amor es del diablo.

Pienso en general que cuando nos sorprenden los errores ajenos, es importante recordar los propios. A menudo, muchos de nosotros, no analizamos objetiva y frecuentemente nuestro comportamiento, a la luz de los principios que decimos profesar. Creo que reconocer nuestros propios errores ayuda a entender los de otros; aclaro que no necesariamente a condonarlos o a aceptarlos, sino a evitar generalizaciones absurdas que hacen mucho daño y a su vez crean nuevos errores.  

Por Antonio R Quesada

A esta altura de mi vida reconozco que lo que creo saber es ínfimo comparado con lo que desconozco. Usando mis experiencias, trato de profundizar en algunas ideas espirituales básicas que comparto con toda humildad a fin de animar a otros a que hagan lo mismo. Agradezco de antemano cualquier sugerencia o corrección que reciba. ________________________________________________________________________________ At this time of my life, I acknowledge that what I think I know, is minimal compared to what I don’t know. Using my experiences, I try to deepen on some basic spiritual ideas that I share with all humility, with the purpose of encouraging others to do the same. I thank you in advance for any suggestions or corrections that I receive. ________________________________________________________________________________ Dr. Antonio R. Quesada, Professor Emeritus of Mathematics at The University of Akron. Ohio Teaching Fellow. Director of Project AMP. T^3 International Emeritus Professor.

10 comentarios

  1. Coincido contigo en todas tus ideas y afirmaciones.Lo considero excelente¿Puedo compartirlo con personas de mi grupo de Biblia ?

  2. Querido amigo Antonio: Decirte que comparto contigo lo que dices es una obviedad, ya que hemos sido educados en los mismos principios religiosos, y que hicieron de su vida un servicio acorde con su fe, desde el inicio de su vida hasta el final. Ya sabes a quién me refiero. Lo interesante de ti es que tú, miembro activo de nuestra iglesia, nos aleccionas a seguir siendo un poco misioneros, como un día me denominó D. Jorge, aunque no compartiese dicha alabanza. Efectivamente, cada vez que me encuentro con esas críticas, contesto con las mismas argumentaciones que tú presentas: QUE IGLESIA SOMOS TODOS, con nuestros defectos y virtudes. Sigue escribiendo y poniendo tus talentos al servicio de los demás. Nos das ejemplo para seguir siendo Iglesia activa. Un fuerte abrazo y que el Señor os bendiga a tu familia y a ti. Confío en poder verte pronto y en tu recuperación total.

  3. Un artículo, Antonio, muy sensato y con mucho sentido común, pero un sentido que no siempre es fácil de aplicar. Es una pena que no lo pueda leer mucha gente, pues obtendría mucho provecho de ello.

  4. Mi querido amigo Antonio, ha sido una gran alegría que, casi por casualidad, me llegue tu reflexión. Es curioso como, después de 50 años de desconexión, compartamos tantas cosas. Deseo con cierta “agonía” que podamos vernos pronto, para hablar no solamente del tema que expones, con el que comparto todo, y que para mi es de suma importancia, sino también para que podamos hablar de tantas cosas buenas de nuestras vidas, que han pasado y que aún faltan por llegar. Todo se ha puesto en marcha por un correo de nuestro común amigo Jose Ignacio Lozano y, de Pepe Justicia, al que la Providencia ha puesto en mi “ángulo de tiro”. No me quiero extender en cosas que requieren la presencia física. Solo pido a Dios que tus circunstancias, te permitan concurrir a es comida que, me cuenta Pepe Justicia, que soléis tener de vez en cuando. Y así podríamos explayarnos.
    Te mando un fuerte abrazo y que Dios te bendiga, junto a los tuyos.
    Manuel Martinez Vilchez

    1. Querido Manolo:
      Acabo de ver tus comentarios que no aparecen tras el articulo sino aparte. Yo también doy gracias a Dios por reencontrarte y me emociona saber que nos veremos ern septiembre, si Dios permite que siga recuperándome. Un FUERTE ABRAZO

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